El 18 de Mayo de 2011 UPyD firmaba con FSA-PSOE este ACUERDO DE LEGISLATURA. En el mismo se recogía un compromiso por parte del PSOE de revisar, estudiar y en su caso reformar la Ley Electoral autonómica, que suponía una exigencia tanto de UPyD como IU para abordar un compromiso con la gobernabilidad de Asturias. En este apartado el acuerdo decía literalmente en la página 7ª párrafo 4º: "Para alcanzar este objetivo promoveremos la inmediata constitución de una Comisión Especial para la evaluación del sistema electoral asturiano y el diseño de medidas que puedan desembocar en una reforma del mismo si goza de un amplio consenso político que, en el seno de la Junta General, se concretaría en una mayoría reforzada."
El motivo de este párrafo no era otro, que el de garantizar por parte de la FSA-PSOE que la reforma electoral contara un respaldo amplio, que otorgase una legitimidad indiscutible y que garantizase que la nueva LEY perdurase en el tiempo, tal y como ha sucedido con la actual Ley Electoral Autonómica.
Aceptó la FSA-PSOE esta cláusula y se comprometió a cumplirla en los términos que literalmente recoge y que en diferentes ocasiones, desde aquel 18 de Mayo de 2011 ha venido defendiendo: "el respaldo de una MAYORÍA REFORZADA". Es más, siempre se explicó alto y claro desde la FSA-PSOE y desde el Gobierno de Asturias que preside Javier Fernández, qué era esa Mayoría Reforzada: una mayoría que incluyese al menos a uno de los otros dos partidos mayoritarios en la Junta General (PP o FORO) y en todo caso, que supusiese un respaldo muy superior a la mayoría absoluta ajustada (23 de 45 diputados) que suman FSA-PSOE, UPyD e IU.
Por tanto, cumple literalmente la FSA-PSOE el acuerdo de legislatura, firmado con UPyD y además mantiene el mismo discurso coherente con su posición, desde la entrada en vigor del mismo.
Deberán responder ante su electorado y ante la ciudadanía en general UPyD, su diputado autonómico Ignacio Prendes y su máxima dirigente Rosa Díez. Al tiempo que deberán concretar cuáles van a ser las consecuencias para las y los asturianos, de la ruptura unilateral por su parte del Acuerdo de Legislatura. Sin duda las proximidad de las elecciones europeas y la necesaria puesta en escena de un Congreso, que de otro modo pasaría inadvertido, han influido en la decisión de UPyD de dar la patada a la gobernabilidad estable en Asturias. Nuevamente UPyD se convierte en el partido del eslogan, del titular y del minuto de gloria televisivo, para mayor gloria de su Presidenta.
Desgraciadamente nuevamente las y los asturianos sufriremos las consecuencias de la primacía de los intereses partidistas, por encima del interés general y los problemas reales de la sociedad. Creíamos que el año negro sufrido bajo el gobierno de FAC había pasado, creíamos que los/as nuevos/as diputados/as tenían altura de miras, que habían aprendido la lección y que no repetirían los mismos errores, sin embargo nos equivocábamos.

